¿Sabes cómo calcular el precio de los servicios?

Cuando queremos cuantificar el precio de un producto es una tarea sencilla, pues está marcado con precios de fábricas, porcentajes, márgenes y precios recomendados. Son muchas la empresas y autónomos que se centran en productos, pero, ¿qué ocurre con quienes prestan servicios? Calcular el precio de los servicios es una tarea mucho más complicada ya que es algo inmaterial, no es tangible y no tiene precios ni se calcula por porcentajes. Aquí os dejamos algunos consejos que os pueden ayudar a calcular un precio de los servicios que se prestan para que sea una cantidad adecuada y acorde al servicio.

 

Consejos para calcular el precio de los servicios.

En primer lugar, debemos analizar los costes del servicio. Cuando el servicio se da sobre un soporte material, como, por ejemplo, un viaje en avión, se puede calcular a partir de los gastos de combustible, fabricación del avión, etc. Pero cuando el servicio no tiene ningún tipo de soporte material, la empresa debe tener en cuenta otros aspectos respecto del servicio, como pueden ser el tiempo dedicado al servicio que se ha prestado, la experiencia en ese tipo de servicio o el esfuerzo que va a conllevar. Por otro lado, también se puede incluir una parte tangible como los gastos de personal, los gastos publicitarios, o el alquiler del lugar de trabajo.

Otra ayuda para calcular el precio de los servicios es analizar la competencia. Analizar el precio y la calidad de la oferta de servicios que dan los competidores hará que nuestros precios sean competitivos y estén acordes con la cuota de mercado.

No hay que olvidar que los precios que fijemos en nuestra empresa deben ser coherentes con los objetivos que queramos cumplir con nuestra empresa.

 

El precio de nuestros servicios: ¿bajo o alto?

Lo más importante para esta determinación es el valor añadido de nuestros servicios. Si estos son básicos, tendrán poco valor añadido, por lo que no se podrán fijar precios altos por ellos.

Mientras más se vaya diferenciando el producto, convirtiéndose en algo único, más libertad tendremos para inclinarnos por precios altos a la hora de fijarlos, ligados al prestigio, pues irán adquiriendo valor añadido.

 

Otros factores a la hora de calcular el precio de los servicios son la pérdida de precios de referencia, el cliente no sabe si un precio de un servicio que no se usa recurrentemente es caro o barato, o la regulación de los precios por la Administración pública como en el caso de los taxis, o por los colegios profesionales, como en el caso de los abogados.

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