Uno de los errores más frecuentes a la hora de gestionar un pequeño negocio es entrar a competir en precio con los pesos pesados de tu sector, por eso, cuando nuestros clientes nos comentan que están pensando en bajar los precios para vender más, siempre les explicamos los peligros que puede llegar a tener esta decisión.
Primer problema que encontramos al bajar los precios
Cuando empezamos a bajar de forma considerada nuestros precios, nos damos cuenta de que ahora necesitamos vender muchos más productos o muchos más servicios para llegar a facturar el mínimo necesario para el mantenimiento de nuestro negocio.
En el caso de que nuestro negocio sea del sector servicios, será complicado mantener y organizar un aumento de servicios que tienen un tiempo de realización concreto pero que ahora cuestan un X% menos, por tanto, si anteriormente teníamos que realizar tres servicios al día para cubrir gastos, por poner un ejemplo, ahora tendremos que hacer seis. Lo que aumenta el tiempo de dedicación, la energía y, sobre todo, la motivación.
No sirve de nada vender más si no vas a lograr mantener a salvo tu negocio.
¿Cómo diferenciarse sin bajar los precios?
Hay muchas formas de diferenciarse de la competencia sin tener que machacar los precios y comenzar una guerra que acaba siempre en suicidio.
Muchas veces pensamos que los pequeños negocios jamás podrán competir con las grandes superficies, pero pocas veces pensamos que las grandes superficies tampoco pueden competir en ciertas fortalezas que sólo los pequeños negocios tienen. ¡¡Exprímelas!!
La atención personalizada: una estrategia mejor que bajar los precios para vender más
En este mundo de prisas, el consumidor sigue agradeciendo y mucho el cariño y el mimo de los pequeños negocios, ese trato personal que no pueden encontrar en otro tipo de negocios más grandes e institucionalizados, de forma que como fundador de un pequeño negocio debes explotar en todo momento esa fortaleza con la que cuentas y ofrecer a tu cliente, además de un producto o un servicio, una experiencia que, además de cubrir sus necesidades, le aporten a nivel personal grandes beneficios, lo que hará que la próxima vez vuelva a contar contigo y tu negocio frente a la posibilidad de acudir a una gran superficie o una empresa de gran tamaño.
Recuerda que bajar los precios puede ser algo puntual, una estrategia comercial que te ayude a posicionar un problema o a darte a conocer, pero siempre como algo puntual y enmarcado en un contexto concreto.