Hoy queremos hablar del pre-emprender, mucho se habla de los emprendedores, de como es su vida, de sus necesidades, de sus flaquezas, consejos… pero se habla muy poco del pre-emprendimiento, y tal vez, si dedicáramos más tiempo en formarnos, pensar en un plan para emprender y sobre todo si reflexionáramos antes de empezar a dar los primeros pasos, podríamos evitar muchos disgustos posteriores o incluso errores. Por eso hoy queremos hablar sobre el plan para emprender, el inicio de empezar a mover papeles, el inicio incluso del plan de viabilidad y marketing. Hoy queremos hablar del origen de esa idea.
No sería la primera vez que hemos escuchado a alguien decir, a mi me gustaría ponerme de autónomo, estoy harto de jefes, de horarios, estoy harto de trabajar para que otro se haga rico a mi costa, pero claro, es que no sé de qué ponerme.
Identificar tus habilidades es el primer paso a la hora de plantearte montar un negocio
Emprendedores y negocios ya hay muchos, ¿Qué de nuevo puedes aportar al mundo con tu idea? ¿Cuál de todas tus habilidades podrán diferenciarte de tu competencia?.
Muchas veces empleamos mucho tiempo, y recursos económicos en hacer un estudio de marketing o de mercado en cuanto a la viabilidad del negocio sin pensar que nosotros como gerentes del mismo somos lo primero a evaluar. Es decir, ¿Tenemos lo necesario para embarcarnos en una aventura así? Ser capaz de evaluar nuestras aptitudes, actitudes, habilidades…es necesario, sobre todo antes de comenzar a generar una serie de gastos. Nosotros tendremos una “alta parte de culpa” del éxito o fracaso del negocio. Por eso, debemos de evaluar si estamos o no preparados, profesionalmente, personalmente y si nuestra situación actual es la idónea para embarcarnos en esto. Este plan para emprender es más necesario de lo que muchas veces pensamos.
No sólo se trata de mejorar la vida de la gente, ( que ya es un gran paso por supuesto) encontrar un producto o servicio capaz de mejorar la vida de las personas en algún punto ya es una garantía de éxito, pero también será necesario que tu seas capaz de acompañar y estar a la altura de tu gran idea, gracias a tu don de gente, a tu capacidad de comercializar, de negociar, de llegar a tu público, de crear lazos con tus clientes y proveedores. Todos estos detalles que forman el plan para emprender o mejor el pre plan para emprender deberíamos de tenerlo en cuenta todos y cada uno de los que en un momento hemos pensado en crear nuestro propio negocio.