El día 13 de marzo de 2020 marcó un antes y un después en la vida de todos los españoles, pero de una forma muy especial convulsionó la vida de los autónomos españoles: Cierres de negocios, una entrada apresurada al teletrabajo por parte de las empresas, inclusión en el mundo online de las empresas más tradicionales, ERTEs…
A partir de ahí el mundo de los autónomos ha sido una montaña rusa ligada a los planes de desescalada nacionales dependiendo el nivel de contagio de la población.
Esta montaña rusa continúa y estamos en su episodio más reciente: el verano de 2021 y la caída en la facturación de los autónomos provocada por la quinta ola de COVID19.
Al final, y lo sabemos todos, el verano es la época en la que más se mueve la economía en un país tan turístico como España.
Pero el aumento de los contagios que conforman la quinta ola de la pandemia ha hecho que las expectativas quedaran demasiado altas, lo que ha conllevado un duro golpe para el sector de los trabajadores por cuenta propia, en forma de caída en la facturación de los autónomos.
Este varapalo significa que, de nuevo, la recuperación del sector de loa autónomos nacionales se enlentece, alargando la espera hasta poder llegar al punto previo a la pandemia.
La caída en la facturación de los autónomos
Si comparamos la facturación media de los autónomos de este verano, año 2021, con la facturación media de los trabajadores por cuenta propia en el verano anterior a la pandemia, año 2019, observamos una caída del 60%.
Una brutalidad contando con que se supone que el gobierno está respaldando que el colectivo de los autónomos nacionales se recupere del golpe que le ha dado la pandemia los más pronto posible.
Según las encuestas esta caída en la facturación de los autónomos que baja un 60% la facturación media, afecta a un 76% de los autónomos.
De hecho, este año más de la mitad de los trabajadores por cuenta propia se quedarán sin poder cogerse vacaciones debido a la caída en la facturación de los autónomos estos meses de verano. Más de la mitad de una muestra de casi 1300 autónomos españoles.
Quizás este punto parezca lo menos importante, pero no olvidemos que es importante desconectar del trabajo, también para los autónomos, para evitar un Síndrome Burnout.