A raíz de la crisis ocasionada por la pandemia sanitaria del COVID19 el Estado publicó en el Boletín Oficial del Estado, el BOE, una Orden de Hacienda donde se indicaba que la línea COVID estaba dotada de 7.000 millones de euros que se iba a repartir en ayudas directas para empresas y trabajadores por cuenta propia. Pero las asociaciones de autónomos han denunciado la desigualdad en las ayudas a autónomos según la región.
Esta desigualdad llega a ser muy marcada entre la comunidad con la ayuda más alta y la más baja por autónomo. Pero, ¿cuál es esa desigualdad y a qué se debe? Entramos en detalles a continuación.
Todo sobre la desigualdad en las ayudas a autónomos según la región
La UPTA y la ATA han denunciado esta marcada desigualdad del reparto de las ayudas de la Línea COVID llegando incluso a decir que, la fortuna puede hacer que se sea un autónomo de primera o de segunda, por la comunidad donde se haya podido establecer la actividad. Incluso que se “castiga” a los autónomos de unas comunidades frente a los autónomos de otras comunidades porque, tal y como denuncia Lorenzo Amor (presidente de la ATA) es un reparto incoherente en un sector laboral que ha sufrido las consecuencias del COVID19 por igual en todas las comunidades autónomas del país.
Los cierto es que esa desigualdad en las ayudas a autónomos según la región es real, ya que a un autónomo en las Islas baleares le corresponderían 9.400€ del reparto de la Línea COVID, frente a un autónomo de Galicia al que le corresponderían 1.130€ del mismo reparto.
Esto pasando por otras comunidades autónomas, como Ceuta donde corresponderían 4.100€ por autónomo o las Islas Canarias, donde corresponderían 8.800€ por trabajador por cuenta propia.
UPTA y ATA coinciden en que la desigualdad en las ayudas según la región donde se desarrolla la actividad podía haberse evitado si Hacienda hubiera consultado con las asociaciones de autónomos cuales serían los mejores criterios para repartir los fondos de la Línea COVID. Ellos señalan que habría sido mucho más equitativo haber repartido la ayuda teniendo en cuenta el número de trabajadores por cuenta propia de cada comunidad y las características de negocios que se han visto más perjudicados. Ambos critican que, en lugar de eso, Hacienda ha decidido repartir la ayuda por regiones según indicadores como el paro y el paro juvenil, la renta y el PIB. Esto conlleva a error, ya que según indica el presidente de UPTA, Eduardo Abad por ejemplo comunidades con alto nivel de envejecimiento se puede perjudicar al tener más reducido el paro juvenil.
Sea como sea, sólo podemos esperar que la desigualdad en las ayudas a autónomos según la región no se repita, realizando repartos más equitativos la próxima vez.