Este es, sin duda, uno de los temas más polémicos y, a su vez, más importantes de aclarar, ya que es importante saber exactamente qué sí y qué no podemos deducirnos a la hora de no cometer errores fiscales, por eso, hoy queremos contestar a la pregunta del millón ¿Cuáles son los gastos deducibles para los autónomos?
Gastos deducibles para autónomos
Ya que hay muchos tipos de autónomos, creemos más conveniente que antes de poner ejemplos aclaremos de forma general algunos conceptos que nos pueden servir de guía a la hora de saber si un gasto en concreto, en nuestro caso, puede o no ser deducible.
- Lo más importante y aclaratorio es que para que un gasto pueda ser deducible tiene que estar relacionado con la actividad que el autónomo realiza y, por tanto, por la que está dado de alta.
- Es obligatorio tener un libro de registro contable donde se contabilizan los gastos e inversiones donde estén registrados todos los gastos relacionados con nuestra actividad y nuestro negocio
Facturas: Un requisito básico para deducir gastos
Los gastos siempre deben ser justificados mediante las facturas, por eso, es imprescindible que de todos los gastos relacionados con nuestra actividad económica solicitemos nuestra factura y no un ticket de compra, que salvo casos muy concretos no nos servirán para deducir el gasto.
Ante la duda, lo mejor es pedir siempre factura y evitar posibles problemas en un futuro.
Consejos para no equivocarnos en las deducciones de autónomos
En este punto, lo mejor que podemos aconsejarte, como casi para todo en la vida, es confiar en un profesional, de la misma forma que si tienes contracturas en la espalda acudes al fisioterapeuta a que repare el daño, en este caso es mejor contar también con profesionales que puedan ocuparse desde el conocimiento de tu caso y únicamente incluir aquellos gastos que no levanten sospecha y que acaben trayendo más disgustos que alegrías.
Gastos que siempre son deducibles para autónomos
- Sueldos y salarios de trabajadores
- Gastos propios de una oficina como alquiler o suministros
- Servicios externalizados como abogados u outsourcing comercial o publicidad, entre otros.
- Vehículo, siempre y cuando pueda justificarse que el vehículo está directamente relacionada con la actividad del autónomo, al igual que la gasolina en este caso.
Gasolina: el gasto más polémico de los autónomos
Sin duda, el gasto con más controversias es la gasolina, es donde Hacienda normalmente pisa más el freno.
Por norma general, salvo que el vehículo sea específico y, a su vez, la actividad del autónomo también lo sea y, por tanto, se pueda deducir el 100%, lo más aconsejable, como norma general, es deducirse un 50% de IVA del combustible como máximo para seguridad.
Como siempre, lo mejor en estos casos es contratar una asesoría profesional que pueda encargarse de tomar estas decisiones con conocimiento de causa.