Comer en el trabajo

 

Cada vez son más las personas que muy a menudo tienen que comer en el trabajo, seguro que no es lo que más les apetece, pero en los tiempos que vivimos no nos queda más remedio que llevarnos la comida de casa, aunque esto no debe impedir que nuestro almuerzo no sea lo más saludable posible.

La situación de comer en el trabajo

Por mucho trabajo que tengamos pendiente nos obligaremos a salir de nuestro puesto de trabajo y dar un paseo, 15 minutos nos harán despejarnos un poco y poder desconectar antes de la comida.

Nunca comeremos mientras realizamos nuestro trabajo, nuestro cerebro al realizar dos tareas a la vez no logra eliminar la sensación de hambre, esto provocará que la tarde la pasemos comiendo galletitas o teniendo hambre. Ninguna de las dos cosas es saludable.

Si nuestro trabajo lo realizamos con un ordenador no debemos comer junto a él. No solo por salud, sino también por higiene, por la cantidad de bacterias que puede haber en el teclado. Un estudio realizado por la universidad de Arizona, reveló que los teclados de los ordenadores pueden contener hasta 400 veces más bacterias que en los cuartos de baño de esas mismas oficinas, debido a los malos hábitos de higiene de los trabajadores que lo utilizan.

Qué comer en el trabajo

A la hora de preparar nuestros menús tenemos que tener en cuenta los olores que desprenden esos alimentos una vez cocinados. La coliflor y los pescados dejan un olor muy fuerte al ser calentados en el microondas, el resto de compañeros también tiene que calentar su comida y puede resultar desagradable para ellos.

Cuidaremos especialmente el frigorífico, mucha gente deja la comida y se olvida de ella provocando malos olores y la falta de espacio para el resto de compañeros. Recuerda que es importante que no dejemos nada durante el fin de semana que se pueda estropear.

Debemos tener en cuenta que debemos comer comidas ligeras de fácil digestión. Una comida copiosa puede hacer que nuestro rendimiento descienda y nuestra capacidad de concentración de reduzca. Ensaladas, bocadillos y frutas suelen ser las comidas estrella para llevar al trabajo, pero también es muy común encontrar cremas, verduras, carnes a la plancha y pasta. Todo sin excesiva salsa.

Y no olvides que comer en el trabajo no significa comer mal, hay comidas ligeras muy elaboradas que pueden hacer que nos sintamos bien, aunque estemos comiendo en el trabajo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *