La falta de liquidez está siendo la regla general en esta crisis provocada por el COVID19. Una crisis económica. Pero esta falta de liquidez afecta, de igual forma o incluso más a los autónomos que a los trabajadores asalariados. Hemos visto en anteriores artículos las diferentes medidas que el Gobierno ha facilitado para los trabajadores por cuenta propia y su mayor o menor efectividad o accesibilidad. Pero hay una medida de la que no habíamos hablado anteriormente: los créditos ICO. En concreto, los créditos ICO para autónomos.
¿Qué son los créditos ICO?
Los créditos ICO son una clase de crédito del Instituto de Crédito Oficial, un banco de carácter público adscrito al Ministerio de Economía y Empresa. Estos créditos ICO, están avalados por el Estado, que cubriría una posible morosidad del mismo hasta un 80%. Estas buenas condiciones están haciendo que gran parte de los autónomos de nuestro país los estén escogiendo para solventar su falta de liquidez.
Están cifradas un total de 1’2 millones de solicitudes de solicitudes de créditos ICO para autónomos. Pero a la hora de la verdad no está siendo tan sencillo. ¿Qué está pasando con los créditos ICO para autónomos?
¿Están funcionando bien los créditos ICO para autónomos?
Los créditos ICO para autónomos no están siendo tan efectivos como cabría esperar. Esto es debido a varios factores: una alta exigencia en los requisitos para acceder a ellos, la cantidad de trámites burocráticos a realizar para su concesión, o la falta de rapidez en el proceso de concederlas.
Si dejamos lugar a las cifras, de los 1’2 millones de créditos ICO solicitados por autónomos, ha sido aprobada una cantidad de 300.000 solicitudes, es decir, un 25%. Esto nos deja un 75% de solicitudes que están rechazadas o pendientes de aprobar. Si vamos más allá, conocemos que han sido rechazadas una cantidad igual de 300.000 solicitudes de créditos ICO para autónomos, o sea, otro 25%.
Intentando hacer una visión global, podemos decir que actualmente, de 1’2 millones de solicitudes hay un 25% aprobadas, un 25% denegadas y un 50% de solicitudes que aún están pendientes de tramitar.
Esta situación es muy peligrosa para los trabajadores por cuenta propia, sobre todo para las pequeñas empresas. No olvidemos que solicitaron este crédito para sobrevivir a la crisis económica derivada del COVID19. Sin él, ya sea por haber sido denegado o por el retraso en la tramitación, es probable que sus negocios no puedan sobrevivir.