El pequeño comercio, el negocio de los autónomos que buscan una forma de ganarse el pan, el comercio local, están en plena guerra por subsistir. Cada día, la lucha del pequeño comercio frente a las grandes superficies y los gigantes de internet se vuelve más feroz, porque unos tienen más fuerza y a otros les va la vida en ello.
Una lucha que no termina, y no terminará, porque los grandes cada vez son más grandes a costa de empequeñecer más a los pequeños.
¿Qué está pasando? La lucha del pequeño comercio
Sólo hace falta de un paseo por la calle para ver cuántas personas se lanzaron a por su sueño montando su propio negocio. Sólo tienes que mirar a tu alrededor en tu círculo más cercano para ver a una o varias personas que decidieron seguir su instinto emprendedor y abrir su propio negocio. Ahora pregunta a una de esas personas si tiene que pelear, si la lucha del pequeño comercio es su lucha. Si se siente como David frente a Goliat.
Las tiendas de ropa del barrio son sustituidas por páginas de internet, donde la ropa viene directamente de países subdesarrollados a un precio irrisorio, con el que las tiendas no pueden competir.
Los pequeños negocios de electrónica venden muchísimo menos que hace unos años porque los compradores compran directamente en las páginas web de las marcas. Eso sin contar los productos en gigantes de las ventas, grandes escaparates que venden de todo a precios ínfimos, acordes a su calidad, que sustituyen a cualquier tienda.
¿Qué nos está pasando? ¿No nos damos cuenta que el comercio local no puede competir contra ellos? ¿Qué los estamos matando de hambre sólo por comprar más y más barato?
Ellos no nos venden los productos tan baratos, por que sus productos no cuestan eso. Tu familiar, tu vecino o tu amigo quiere venderte calidad, no algo que se te rompa con mirarlo, o que funcione mal.
¿De verdad estamos desbancando el trato personalizado y la calidad por seguir engordando a los gigantes que venden productos de mala calidad al precio que valen, o sea, muy muy barato?
¿Qué puede hacer para unirte a la lucha del pequeño comercio?
No olvides quienes son. No olvides que venden calidad. No olvides que estarán encantados de atenderte personalmente y encontrar contigo el producto adecuado a tu necesidad. Sí. Tendrás que desplazarte hasta la tienda. Pero, ¿acaso no es eso un estilo de vida saludable? Mucho mejor que incentivar el sedentarismo donde no tienes que moverte porque lo traen todo a la puerta de casa.
Recuerda, la lucha de lo pequeños comercios también es tu lucha.